Hoy vamos a hablar de un Capítulo que nuestro equipo legal conoce como la palma de su mano: el Capítulo 7 de la Bancarrota. Antes de adentrarnos en los detalles, permítenos decirte que la bancarrota no es el fin del mundo. Es una herramienta; te explicaremos por qué en breve, pero tenlo presente. No todo estaría perdido si tuviera que presentar bancarrota.
¿Qué es el Capítulo 7?
La Bancarrota del Capítulo 7 es un proceso legal que ofrece alivio a personas que enfrentan dificultades financieras. Es como un botón de reinicio para tus deudas, eliminando obligaciones como facturas de tarjetas de crédito impagas, pagos de alquiler y servicios públicos, gastos médicos, membresías de gimnasios y algunos otros tipos de deudas.
Uno de los principales beneficios de este capítulo es que aquellos que lo solicitan no están obligados a pagar a los acreedores. La orden de descarga de la bancarrota emitida al final del caso elimina las deudas que califican, y una vez presentadas, los acreedores no pueden cobrarlas.
Esto se conoce como una liquidación del Capítulo 7. Aquellos que presentan esta liquidación pueden conservar artículos esenciales como muebles, ropa, un automóvil modesto, el patrimonio neto de la vivienda y una cuenta de jubilación que califique. Lo que se "liquida" son propiedades consideradas de lujo, como vehículos recreativos, botes, tiempos compartidos, automóviles caros o propiedades de alquiler.
¿Elimina el Capítulo 7 todos los tipos de deudas?
La respuesta es no. Algunas deudas, como la pensión alimenticia, impuestos, deudas de préstamos estudiantiles y deudas por lesiones personales causadas por un vehículo o propiedad del que presenta la bancarrota, entre otras, permanecen. No pueden ser liquidadas a través del Capítulo 7.
Para un análisis detallado de tu caso, sería mejor contactar a un abogado experto en bancarrota. Nuestro equipo profesional tiene años de experiencia; no dudes en comunicarte para analizar tu situación y decidir los siguientes pasos para comenzar a cambiar tu situación financiera.